lunes, 13 de junio de 2016

Pónle tú el título, yo lo llamo frustración












"¡Oh mira si se le ve un pecho!"
"¡Dios mío si no se ha depilado, qué asco!"
"Es gay. Es lesbiana, dan asco"
"¡Mira qué friki es. No lo quiere ni su madre. FRIKI!"
"¡ES una puta, le gusta eso de ir de flor en flor!"
"¡Oh, pero si es un muñeco Michelin! Si estuviera en los huesos sería perfecta!"
"Si ese se depilara y fuera al gym sería perfecto"

Espera. Me río. ¿Perfecto? ¡Quién!

¿Y qué si se le ve un pecho? ¿Sabéis el arte del erotismo lo precioso que es?

¡Qué! Porque no se depile es un ser raro y por ello hay que discriminarlo. Si no lo hace está en todo su derecho. Nadie se lo prohíbe, nadie debe hacerlo porque esa persona tiene sus motivos de NO DEPILARSE.

¿Acaso los homosexuales no son iguales que los heterosexuales? ¿Os hacen daño ? No es así. Ellos son personas. Como tú, como aquella que ignora esta foto, o quien le da mg sin parar en este pie de foto.
SON PERSONAS JODER. Personas quienes han encontrado su alma gemela en su propio sexo, y es respetable. NO SON TÓXICO ni enfermizos.

  Seguro que te gusta algo con mucho ahínco. ¿Sabes qué eso es de ser friki también? Si te gusta algo y lo practica eres friki.
  El fútbol, pasar horas jugando, leyendo, fotografiando, escribiendo... Todos somos friki, solo que este termino está asociado para aquellos "raritos que ven cultura japonesa".
  Oye, tu también eres rarito pues.

  ¿Y? Si le gusta de ir de flor en flor, y le encanta ir a por amapolas es su VIDA. Su problema. No te metas en sus asuntos, tu ya tienes bastante con los tuyos.
Verás, os voy a explicar.

  Gorda o flaca. Michelin o huesos.
  ¿Una persona gruesa no puede ser bella? ¡Eso quien lo dice! ¡Ah sí, la sociedad!
  Es verdad. Que no hacemos nada para arreglarla, que conducimos a jóvenes para que vomiten, contraigan enfermedades y se corten.
  ¡Es verdad! Una persona anoréxica es muy bella, ojo, que no me meto con ellas.
  Solo me meto con la sociedad. Aquella que mata día tras día a personas porque quiere que 90-60-90 sea lo idóneo.

  Mierda. Somos nosotros lo que no ponemos pie. Total si vamos a morir todos...
  Que más da que muera alguien por vomitar o cortarse

  Oye, yo prefiero a alguien fuera de los cuentos de hadas. Y no uno que quiera ser un perfeccionador
  Oye, que me gustan los defectos, amo a los caos, y esas barbas arregladas.
  Que sigo prefiriendo a alguien común, que al que se mata en el Gym

ETIQUETAS. Eso es lo que pasa...
La pura realidad de esta sociedad. Y LO GRACIOSO ES QUE APENAS SE HACE NADA


jueves, 9 de junio de 2016

We Are Never Ever Getting Back Together







WE ARE NEVER EVER GETTING BACK TOGETHER












Me iba a poner la ropa más bonita para aquella ocasión, iba a demostrarle al mundo, a ti porque mi mundo eres tú, lo mucho que me importas. Iba a maquillarme un poco y hacerme un montón de fotos con la cámara del móvil, para luego presumir de mí. En realidad para presumir de la mujer que tienes, aunque mejor dicho de la que antes tenías.
¿Pedí yo acaso tener esto? ¡Joder! ¿Acaso pedí merecerme todo lo que he llevado tanto tiempo a mis espaldas?

Y tú… Ahora decides irte. Decidiste irte hace tiempo.

Te marchaste dejando lluvias por donde pasabas. Esas lluvias que ni siquiera el tan gigantesco Sol podía parar. En ocasiones, aunque no lo creamos, las nubes necesitan desahogarse; y tú diste ese empujón para que ellas lo hicieran.

Cuando creía que pasar por aquel túnel me iba a ser útil, el túnel del amor, de nuestro amor tan incondicional, anhelado, amado y deseado, cuando creía que el cruzarlo me iba a abrir un motón de puertas… Cuando al fin tú y yo íbamos a estar juntos, me di un canto en los dientes.
Un canto que hizo que todo lo de mi interior se destrozara.

¿Cuándo desee que nada en el mundo se me fuera concedido? Tú fuiste lo que más desee durante tantos años, tú, aquel que en una fiesta de 1999 me manchó el vestido de Ponche, tú con quien a lo largo de los meses he querido volver a ver, tú, esa persona capaz de hacerme sonrojar como si de una adolescente se tratase.

Y tú… Ahora decides irte. Decidiste irte hace tiempo.

Como las hojas de pleno otoño que caen de los árboles al suelo con un color marrón. Marrón, así era mi cabello cuando nos vimos por primera vez. Negro, gris, ahora son mis días bajo una gran depresión causante de tu pérdida. Amor mío esto no debías haberlo hecho.


Por más que quiero volver hacia atrás, por mucho que quiero atrasar las manecillas del reloj, no puedo. No se me es posible hacerlo. ¿Por qué? Porque lo hecho, hecho está y está bien.

Llevo enamorada de la misma persona más de 15 años, pronto haré media vida enamorada de ti; y es duro que el Destino, que la vida misma, no nos quiera juntar. Pero claro está, el cielo y la tierra, el ángel y el demonio, nunca, NUNCA pueden llegar a juntarse, a formar una sola criatura mística o mitológica.

¿Por qué todo lo que escribo en este papel, sucio y reutilizado no puedo entregártelo? Porque como bien he dicho antes, si el cielo y el infierno llegan a verse, ocasionan una colisión a toda regla. El planeta TIERRA se iría a tomar viento, y eso es lo que no queremos que pase, o al menos yo.

Tal vez, y pensándolo bien, no podemos estar juntos por más que queramos. Porque… si la vida misma no nos lo permite y aunque hallamos ido en contra de esas reglas impuestas por un ser superficial, tal vez… no estemos destinados a estar juntos.

¿Y si somos ese grupo menor que hay en la faz de la Tierra que van en contra de estas leyes y al final resulta de que no pueden estar JUNTOS? ¿Te lo has parado a pensar?
Yo sí, y ayer me di cuenta. Me di cuenta de lo doloroso que es amarte, amar a alguien en concreto. Descubrí que por mucho que uno quiera, no puede mandar en su corazón, pero sí en su propia cabeza.

Podemos mandar en ella, y asumir diciéndonos que no somos el complementario a ese puzle inacabado de la otra pieza. Podemos asumirlo de alguna u otra manera, pero nuestro corazón no puede negarlo. Y yo, me voy de tu vida, porque sé que es mejor que te quedes con ella, que la aprecies y la mimes y la admires como en un día fuiste capaz conmigo.

Tan ni siquiera sé si estas páginas pueden o no llegarte, porque bajo este título hay muchas palabras en él. Palabras y sentimientos que siempre he conseguido guardarme para mí misma.

El amor… doloroso y bello mientras dura. Tantas y tantas personas por conocerse, que nunca se han visto y nunca podrán hacerlo.

¿Acaso me merezco esto? ¿Acaso no quiero ser feliz junto a la persona de mi vida? No puedo con más problemas bajo mi espalda, no puedo soportar mucho más este peso muerto. Muerto y duro, pesado y agonioso. No puedo más. Nadie podría llevar esto consigo mismo.

Quiero volver hacía atrás, quiero volver a aquel día en que nos conocimos, hablamos y nos vimos por primera vez. Quiero volver allí y, justo en el momento que me separaron de ti, decirte que te quedes conmigo todos los días de mi vida, decirte que nuestro futuro se puede cambiar si estamos JUNTOS, darte mi dirección, mi número de móvil… y un beso al alba. Un beso de: ’’mañana nos vemos amor mío’’.

No niego que durante esos tres años que hemos estado juntos, hemos disfrutado y hemos acabado exhaustos, haciendo partituras a nuestro antojo, cambiando el ritmo y poniendo otro, de lo que a nuestras noches de pasión se refiere. He disfrutado mucho de ti. Disfrutar se queda corto.


No sabes cuánto hecho de menos que me acaricies el cabello mientras reposo en tu pecho desnudo después de caer rendida al hacer el amor. Anhelar cada despertar junto a ti y ver, comprobar con mis propios ojos, que nadie debe estar solo en este mundo. Que todos, queramos o no, tenemos a alguien con quien despertar cada mañana y admirar la belleza que tiene su rostro, la ternura de su respiración y los latidos de sus sueños inacabados. El caso es que hay que salir a la calle, no con un cartel que ponga: ESTOY SOLO, DAME COMPAÑÍA, y buscarla; porque ahí está, entre tantas personas, ambiente, árboles y animales, está la persona de nuestra vida.

Muchas se quedan en el intento, en un intento en vano de conocerlas. Por circunstancias de la vida ni siquiera se han topado. Y eso jode mucho. Jode porque llegas a pensar que no eres NADA para nadie, que NADIE es para NADA. Y esas personas se entierran en sí misma, con sacos de arenas y hormigón para que nadie entre en sus vidas.

Duele, asfixia sentirse así, y yo más que nadie lo comprobé en un día. Sentir que nadie es para ti y formar una armadura de hierro diciéndome a mí misma, a la propia EVOLET RILEY, que estoy bien sola, mejor sola que mal acompañada o que no quiera nadie en mi vida, que yo no necesito a una persona…. Son muchas cosas las que se me han pasado por la cabeza. Y ahí, estabas tú una vez más.

Duele, asfixia verte. Me asfixio en una bañera llena de color rojo, rojo como el rubí, como la sangre que poco a poco se derrama, como aquel fluido que corre por todo nuestro cuerpo.
No tengo escapatoria Scott. He aprendido la lección: un cabrón no puede estar con alguien demasiado bueno. Con alguien, conmigo. Alguien como yo que se va caño a bajo, bajo las tuberías de esta ciudad.

Debería haberme ido en cuanto pude. Me dieron la oportunidad pero no quise, algo me ataba a estar aquí. ¿Pero qué era? ¿Eras tú? ¿Tus recuerdos? ¿Mi martirio por haber perdido un hijo y a un esposo?

La vida me dio una oportunidad de volver a escribir las páginas teñidas de sangre. Pero aunque las haya escrito, ya nada tiene sentido.

Aunque Clara, aquella hija en común, sea pequeña, lo entenderá pronto.

¿Acaso merezco todo esto? Nunca lo pedí. Cierto es que dije: ‘’Nosotros nunca nunca jamás podemos estar juntos’’, y si es lo que dije, que así sea.

Cuida de todos y de todas. Cuídalas, ya sabes a quienes me refiero, ámala porque sin amor nada somos. Yo ya tengo suficiente, y esta tinta pronto se va a acabar.

No quiero llantos, solo quiero que recuerdes a aquella alma gemela que pudiste tener, pero que el Destino no quiso que tuvieras… Yo sé quién es tu alma gemela, y tranquilo no es Annie, tu anterior mujer difunta, no lo soy yo, un ángel caído que se marcha a desplegar sus alas, es esa que tienes a tu lado.

Atentamente E.R






Querida sombra








 



Hace tiempo que no te escribo, tal vez sea porque ya no siento tu presencia por estos barrios, ni tu fragancia sobre mi estancia, o tan ni si quiera, tus marcas en mi piel de seda.
¿Cómo te está yendo en la oscuridad, allí dónde habita el olvido?
 
El otro día quise ir, quise un pasaje, para ver que tal era la vida por allí, pero no me lo permitieron. ¿Triste verdad?
 
Aquí donde habita la realidad, donde los sueños son casi alcanzables, donde el miedo se puede apoderar de la mente más temida e indefensa, aquí dónde todo parece de luz y color es una mierda. ¡Y no te puedes imaginar cuanto! Donde las personas se pavonean delante de otras para dar envidia, donde personas insignificante se meten con otras, te hablo enserio; porque estas personas pueden llegar a quitarle la vida a los seres más indefensos. Aquí cuál rico no se convierte en pobre, y roba para que su propio ego suba. ¿Sabías qué hay personas que viven bajo un puente con niños pequeños? ¿Personas que no tienen para darle una buena educación a sus hijos, o un buen plato de comida? ¿Lo sabías? ¡Y aún hay cosas peores!
 
Algunas veces me gustaría ir. He escuchado que aquello está muchísimo mejor. ¿Por qué?
Muy sencillo; porque, al menos, allí puedes tener una vida digna sin corrupción, puedes ver la moda sin que sus estereotipos te afecten. ¡Es más fácil! ¡No tienes porqué ver a jóvenes vomitando todo lo que comen para ser una simple muñeca de plástico!
 
El otro día me encontré con tu reflejo en el escaparate de cristal. Lo digo porque me acabo de acordar al decir la palabra MUÑECA.
 
¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas que me decías que querías ser una muñeca de porcelana? Fría, inhóspita, hueca, pálida y seria.
Te recuerdo cada día ensayando frente al espejo de tu habitación, en el cristal de aquella tienda de muñecas de porcelanas, la cuál ya han quitado. Recitando una y otra vez la misma frase: Día uno, hoy quiero ser como tú, incapaz de sonreír y de sentir. Quiero volverme como tú, para callar un montón de voces.
Nunca llegué a entender porqué siempre empezabas con el día uno. ¿Te gustaba acaso aquel número?

Se me olvidó preguntarte que tal te sintió la muerte. ¿He de caer en ella yo también?

Hoy he sido yo el que ha empezado con esa frase. Tal vez me solucione muchas cosas, así podré ir a la oscuridad, aquel lugar dónde todo es muchísimo mejor.
Pero para ello, he de hacer un montón de cosas.
 
Le pregunté a tu hermano qué era lo que te llevó a la oscuridad, y él me respondió que eran aquellos cortes en las muñecas, y tu opinión sobre que el mundo se estaba rompiendo. ¿He de cortarme yo también? ¿El pasaje será gratis si lo hago?
He de hacer un montón de cosas, antes de ir en tren a esa estación, como por ejemplo luchar por los sin techos, por el respeto y la igualdad, por un gobierno sin corrupción, por aquellos que huyen de la guerra… ¡UN MONTÓN DE COSAS QUE HE DE HACER ANTES DE IRME!


Querida sombra, espérame.




Historia disponible en: 


(Crédito a su autora, pues sin ella esta historia no hubiera tenido trailer)

lunes, 6 de junio de 2016

Ecos de amor








Como una loca, he vuelto a perderme entre los lunares de tu espalda.                                              
Como una loca, he enloquecido por todo tu ser.

Me he vuelto a perder entre tus piernas, entre el hueco que hay en tu vientre y en el hoyuelo que te aparece cuando sonríes dulcemente.                                                                                           
 Me he vuelto a enamorar de esos penetrantes ojos cafés. Me he enamorado del hueco que tienes entre las costillas cuando intentas respira profundamente. He conseguido que me cales los pies de todo tu amor. 
¡Un gran error!

Al final, me he enamorado de un pequeño diablo. Un diablo que consigue arder y clavarse como una bella estaca en el corazón. Me volvería un vampiro con tal de que te claves y nunca te vayas.

 He conseguido guiar mi vida muy monótona, que realmente tenga un fin en este gran mundo y del cual ambos somos afortunados de vivir, porque he visto una luz que es capaz de embriagarme y de llevarme por el camino correcto. Esta luz existe, no me la invento, esta luz eres tú, amor.

Sí, eres una bella y dulce alma que me guía en mis días grises. Eres delicia para todo labio que decida probarte y recorrer tu ancha espalda. Eres caramelo envuelto en un papel diferente en este mundo donde la sociedad hace más partícipe que los propios integrantes. Ella es la que nos mandan instrucciones para escoger a nuestra persona ideal;  pero, lo que no sabe, es que nuestra persona ideal no es la primera  que se cruza por nuestro camino, puesto que éstas son simples obstáculos y pruebas de la vida.

Yo no vengo a decirte que eres una de ellas personas en mi vida, o para mí, no. Yo vengo a decirte en esta carta que quizás destroces, que eres mi pequeña constelación en los lunares de todo mi cuerpo. Mi cuerpo, no perfecto, pide a grito tu piel. Te desea de la misma manera que te desea mi corazón y todo de mí.

De la misma manera, eres realmente un ser con defectos, no lo dudo, al igual que lo es todo el mundo. Pero para mí, tus defectos son parte de ti, van en ese pack de dos que encontramos en cualquier supermercado. Van junto a ti; y si alguien ha de quererte, amarte y respetarte, lo debe hacer con todo al completo.

No te pido que seas para mí, sino que aceptes este boleto para ir al paraíso.

Si realmente alguien quiere estar contigo, mi querido y hermoso diablillo, debe hacerlo aunque no tengas barba, aunque tengas una estrecha sonrisa y aunque tus ojos no sean los más bonitos del mundo. Si alguien realmente quiere estar a tu lado, debe saber diferenciar entre los otros y tú y tenerte a ti por encima de cualquiera.

No te pido que seas perfecto; tú ya lo eres a tu manera, porque la perfección no existe.

Yo, realmente, sé cómo eres, sé cómo te comportas y lo que haces cuando estás solitario. Sólo hay que ver esas ojeras que se hospedan en tu dulce rostro. Sólo hay que analizar que sientes tanta desesperación porque alguien se fije en ti. Y no te das cuenta de que yo lo he hecho desde que apareciste después de tantos y tantos obstáculos que tuve por superar. Sólo te pido que me ofrezcas tú corazón, que yo ya sabré cómo cuidarlo y arroparlo para que nadie más lo pueda herir.

Déjame que te cante al oído las bellas baladas de Il Divo, déjame que sea yo quién te arrope en las frías noches de Diciembre y otoñales de Octubre; que sea conmigo con quien quieras cambiar de la primavera al verano y viceversa; que sea conmigo con quien quieras soñar y yo dejaré que sueñes, para que de una vez tus pesadillas desaparezcan. Deja que te acaricie el alma, que te la mime y le haga el amor al compás de las velas perfumadas y el eco de Beethoven.

¿Y tú me dejarás que te coja de la mano cuando tenga miedo? ¿Me dejarás abrazarte cuándo haga demasiado frío y no tenga calor? ¿Dejarás que mis alas te cubran cada mañana? ¿Seré la última persona que quieras ver al despertar y al dormirte? ¿Escucharé decir mi nombre en un susurro? ¿Haremos gemidos al compás del piano? ¿Caminaremos entre estalactitas para que se deshielen y se conviertan en una bella playa? ¿Seré la afortunada de reírme de tus payasadas? ¿Veremos las estrellas fugaces enfrente de la chimenea? ¿Haremos el amor al descubierto? ¿En el exterior o en el sofá que tanto te gusta? ¿Besarás mis cicatrices y me dibujarás veintisiete besos en mi espalda? ¿Dirás un te quiero al correrte? ¿Y al anochecer… volverás a pedirme que me quede?

Créeme que quiero miles de inviernos a tu vera, pero esa opción la tienes tú con el mero gesto de arrugar, o no, y tirar esta carta de amor.

Yo solo soy alguien que espera impaciente en la orilla del mar, de tu mar, a la espera de poder embarcar hacia tu corazón; dándome igual si la ventisca puede o no derribarme, porque cuando sientes un sentimiento que emana tan fuerte de corazón, realmente todo da igual. Sinceramente porque luchas por ello y no impides que ese sueño, o sentimiento, se deshaga o se derrumba; y si así lo hace, y si eso llega a pasar, me levantaré de nuevo como cada mañana y empezaré a recorrer el mismo trayecto, porque la esperanza es lo último que se pierde. Por ello, Pandora no la dejó ir en su caja. Y yo, ahora, lucho por ti.

Ecos de amor, mi vida.